miércoles, 13 de febrero de 2013

ELEMENTAL, QUERIDO WATSON




 ELEMENTAL, QUERIDO WATSON  
             
   Hace pocos días, un escándalo sanitario sin precedentes en el Reino Unido ha obligado al primer ministro, David Cameron, a pedir públicamente perdón en el Parlamento británico a los usuarios del NHS, siglas en inglés del Sistema Nacional de Salud. El origen es un demoledor informe sobre las entre 400 y 1.200 muertes ocurridas entre 2005 y 2008 en el hospital de Stafford, de titularidad pública pero gestión privada y que superan la media de mortalidad normal en este tipo de centros.
                                                                                   


      Lo que ocurrió en el hospital de Staffordshire podría dejar corto el argumento de cualquier película de terror. Durante estos cuatro años, los pacientes de este centro sanitario del centro de Inglaterra sufrieron abusos y vivieron en condiciones infrahumanas por culpa de unos responsables sanitarios cuyo único afán era reducir gastos para lograr los mayores beneficios económicos.
      El centro médico de Staffordshire en el que se produjeron las negligencias está dirigido por una de las llamadas “Foundation Trust”, organizaciones sin ánimo de lucro y dependientes del sistema público que se encargan en el Reino Unido de la gestión de algunos hospitales, servicios de salud mental y ambulancias.
      Los fallecimientos ocurrieron, según recoge la investigación, como consecuencia de una perversa cadena de negligencias por parte de las autoridades sanitarias y los profesionales. "El sistema ignoró las señales de advertencia y puso el interés corporativo y control de costos por delante de los pacientes y su seguridad".
 

     Las sucesivas investigaciones han mostrado que las enfermeras del centro no estaban lo suficientemente cualificadas y que médicos sin experiencia estaban a cargo de pacientes críticos, así como situaciones en las que el personal de recepción era el que decidía si un enfermo ingresaba o no en cuidados intensivos.
     La descripción hecha por el propio Cameron lleva al estupor, "había pacientes tan desesperados por el agua que bebían de floreros sucios". Al igual que algunos de los testimonios de familiares de los fallecidos recogidos en el informe elaborado por el abogado Robert Francis, "los pacientes ancianos se quedaron sin alimentar o lavar. Fueron privados de dignidad y respeto. Algunos pacientes tuvieron que hacer sus necesidades en la cama, al no ofrecerles ayuda para ir al baño".
     El primer ministro anunció, por su parte, la creación de un cuerpo de inspectores que velará por que los centros públicos sean “lugares limpios, seguros y en los que se cuide a los pacientes, y no meros espacios de gestión burocrática”.
     ¿Es por tanto necesario en sanidad…
Gestionar?: -Sí, pero con un mínimo de sentido común y porqué no, sensatez.
Innovar?: -Sí, pero solo en aquello que realmente lo necesita.
Renunciar?: - Sí, pero sin perder la perspectiva de lo que realmente importa.
     Algo que parece obvio y como diría Sherlock Holmes “ELEMENTAL, QUERIDO WATSON”.

                                                                                                        Por: Susana Bueno

2 comentarios:

  1. Se juntó lo malo de todo y se evidenciaron a través de las lamentables consecuencias sobre los pacientes los fallos en que se puede incurrir cuando se llevan al extremo las ansias por preferir lo "económico" de sistemas de gestión que en mundos ideales podrían ayudar complemetariamente, dejando de lado la verdadera misión y razón de ser de un Sistema Sanitario ... velar por la Salud

    Luis

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  2. Hola Susana,
    te envio un enlace a una pagina https://bitly.com/que permite reducir el tamaño de las direcciones de paginas web. Como ejemplo asi queda la pagina que referencias en tu entrada http://bit.ly/Zpk6Wu

    En relacion con tu entrada sobre el hospital de Stafford creo que es un tema super interesante y que lleva a reflexionar sobre la importancia de la evaluacion sobre los resultados, pero convendria no esperar a contar mas de mil muertos para adoptar cambios radicales. Esperemos.

    Salu2

    Juan Jose Mercader

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