El control de armas está otra vez en debate. La matanza
en Newtown y la muerte de Hadiya Pendleton en enero han inspirado la acción
legislativa, aunque en otros momentos ha sido políticamente difícil. Medidas
legales para controlar el tipo de armas disponibles y regular su distribución
constituyen una faceta importante de la respuesta a la violencia en los EEUU.
Queda menos claro cómo abordar las condiciones socio-culturales que conducen a la
“epidemia” de violencia por armas.
El uso de la palabra epidemia no es sólo metafórico. La
epidemiología ofrece una variedad de medidas sociales a tomar paralelamente con
las políticas-jurídicas. Recientemente, las intervenciones sanitarias han
recibido una mayor atención en la prensa. Wired
Magazine preguntó en su
última publicación, “¿Es hora a tratar la violencia como una enfermedad
infecciosa?”¿Qué pasa si aplicamos la estrategia epidemiológica de vigilancia al
problema de la violencia con armas?
Depende principalmente de qué identificamos como el
agente causal y en qué momento del proceso intentamos interrumpirlo. El
protocolo para la contención de un brote es el siguiente:
Identificar las formas/vehículos de transmisión (armas)
Localizar la fuente (una zona urbana)
Identificar la población a riesgo (residentes de un barrio)
Identificar
el agente causal*
En coordinación
con el equipo, implementar medidas de control para prevenir*:
- Exposición
- Infección
- Exposición
- Infección
- Enfermedad
- Discapacidad/muerte
Viendo el
problema desde el mismo lente epidemiológico organizaciones en los EEUU han
formulado unos modelos de intervención radicalmente diferentes. Cure Violence, asentada
en Chicago, aborda la normalización de la violencia en comunidades altamente
afectadas a través de un equipo de ex-convictos que han vivido la situación y
que ahora se dedican a interrumpirla. El tráiler de la película “The
Interrupters” explica su misión:
Cradle To
Grave (de la cuna a la tumba), una organización establecida en
Filadelfia, se acerca al problema de manera distinta, montando una campaña de
educación en traumatología:
El protocolo
de vigilancia nos ayuda a articular las diferencias entre los métodos de
intervención. La estrategia de contención planteada por Cure Violence se centra
en prevenir la exposición y la “infección.” Intervienen directamente en las
comunidades afectadas para evitar casos antes de que ocurran para que no
perpetuar el contagio. Cure Violence reconoce la complejidad social del
problema y emplea a personas quienes, por experiencia propia, entienden esa
complejidad. El conocimiento local que incorpora su estrategia probablemente ha
conducido la transferibilidad de su éxito a varias ciudades.
En contraste,
Cradle To Grave plantea una visión reduccionista en términos de causalidad y
respuesta. Identifica como agente causal la ignorancia de los jóvenes, o quizás
su distancia de la verdad sangrienta. Su intervención enfatiza la prevención en
la fase de enfermedad, discapacidad y muerte. Promueve una extensión de la
unidad de traumatología en la comunidad. Esta táctica no sirve en comunidades
donde la violencia no podría ser más real, más inmediata. Corre el riesgo de
retraumatizar a la gente ya expuesta sin ofrecer alternativas.
La noción del
contagio es una herramienta interesante para abordar los aspectos sociales del
problema de la violencia con armas al nivel comunitario. Complementa las
intervenciones jurídicas que ahora se está contemplando. Sin embargo es
importante mantener una visión dinámica de la causalidad y enfocarse en la
prevención de la exposición primaria en vez de extender la atención terciaria
fuera del hospital a la comunidad.
Sophia
Bessias
Es un post muy interesante. Aunque en españa afortunadamente no sea un problema de salud pública, en otros países si lo es. En ese sentido el asunto es uno de los temas de mayor relevancia hoy dia en salud pública. Todas las revistas grandes ( BMJ, Lancet, JAMA , NEJM) se han hecho eco de ello. Especialmente recomendable la información y debate sobre el tema que lleva semanas generando la web de Johns Hopkins y su difusión por Twitter.
ResponderEliminarAdemás queda el debate sobre si éste ha sido un tema vetado en la investiación durante décadas. Al respecto ahi va un articulo muy interesante en JAMA:http://jama.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=1487470#.UNaWDuWSWGM.twitter
Gracias, Sergio! Muy interesante el artículo. La represión de la investigación científica constituye una barrera enorme a la implementación de programas de prevención en los EEUU.
ResponderEliminarUn trozo del artículo en JAMA para quienes les interese:
"Injury prevention research can have real and lasting effects. Over the last 20 years, the number of Americans dying in motor vehicle crashes has decreased by 31%.1 Deaths from fires and drowning have been reduced even more, by 38% and 52%, respectively.1 This progress was achieved without banning automobiles, swimming pools, or matches. Instead, it came from translating research findings into effective interventions. Given the chance, could researchers achieve similar progress with firearm violence? It will not be possible to find out unless Congress rescinds its moratorium on firearm injury prevention research. " http://jama.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=1487470#.UNaWDuWSWGM.twitter
Hola Sophia,
ResponderEliminarte envio un enlace a una pagina https://bitly.com/que permite reducir el tamaño de las direcciones de paginas web. Como ejemplo asi queda la pagina que referencias en tu entrada http://bit.ly/1325JZe
Salu2
Juan Jose Mercader
Gracias! Muy útil.
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