lunes, 11 de febrero de 2013

¿La violencia se puede contagiar? Perspectivas epidemiológicas de los EEUU

El control de armas está otra vez en debate. La matanza en Newtown y la muerte de Hadiya Pendleton en enero han inspirado la acción legislativa, aunque en otros momentos ha sido políticamente difícil. Medidas legales para controlar el tipo de armas disponibles y regular su distribución constituyen una faceta importante de la respuesta a la violencia en los EEUU. Queda menos claro cómo abordar las condiciones socio-culturales que conducen a la “epidemia” de violencia por armas. 

El uso de la palabra epidemia no es sólo metafórico. La epidemiología ofrece una variedad de medidas sociales a tomar paralelamente con las políticas-jurídicas. Recientemente, las intervenciones sanitarias han recibido una mayor atención en la prensa. Wired Magazine preguntó en su última publicación, “¿Es hora a tratar la violencia como una enfermedad infecciosa?”¿Qué pasa si aplicamos la estrategia epidemiológica de vigilancia al problema de la violencia con armas?

Depende principalmente de qué identificamos como el agente causal y en qué momento del proceso intentamos interrumpirlo. El protocolo para la contención de un brote es el siguiente:

Identificar las formas/vehículos de transmisión (armas)
Localizar la fuente (una zona urbana)
Identificar la población a riesgo (residentes de un barrio)
Identificar el agente causal*
En coordinación con el equipo, implementar medidas de control para prevenir*:
- Exposición
- Infección
- Enfermedad
- Discapacidad/muerte

Viendo el problema desde el mismo lente epidemiológico organizaciones en los EEUU han formulado unos modelos de intervención radicalmente diferentes. Cure Violence, asentada en Chicago, aborda la normalización de la violencia en comunidades altamente afectadas a través de un equipo de ex-convictos que han vivido la situación y que ahora se dedican a interrumpirla. El tráiler de la película “The Interrupters” explica su misión:
                                                


Cradle To Grave (de la cuna a la tumba), una organización establecida en Filadelfia, se acerca al problema de manera distinta, montando una campaña de educación en traumatología:



El protocolo de vigilancia nos ayuda a articular las diferencias entre los métodos de intervención. La estrategia de contención planteada por Cure Violence se centra en prevenir la exposición y la “infección.” Intervienen directamente en las comunidades afectadas para evitar casos antes de que ocurran para que no perpetuar el contagio. Cure Violence reconoce la complejidad social del problema y emplea a personas quienes, por experiencia propia, entienden esa complejidad. El conocimiento local que incorpora su estrategia probablemente ha conducido la transferibilidad de su éxito a varias ciudades. 

En contraste, Cradle To Grave plantea una visión reduccionista en términos de causalidad y respuesta. Identifica como agente causal la ignorancia de los jóvenes, o quizás su distancia de la verdad sangrienta. Su intervención enfatiza la prevención en la fase de enfermedad, discapacidad y muerte. Promueve una extensión de la unidad de traumatología en la comunidad. Esta táctica no sirve en comunidades donde la violencia no podría ser más real, más inmediata. Corre el riesgo de retraumatizar a la gente ya expuesta sin ofrecer alternativas.

La noción del contagio es una herramienta interesante para abordar los aspectos sociales del problema de la violencia con armas al nivel comunitario. Complementa las intervenciones jurídicas que ahora se está contemplando. Sin embargo es importante mantener una visión dinámica de la causalidad y enfocarse en la prevención de la exposición primaria en vez de extender la atención terciaria fuera del hospital a la comunidad.  

Sophia Bessias


4 comentarios:

  1. Es un post muy interesante. Aunque en españa afortunadamente no sea un problema de salud pública, en otros países si lo es. En ese sentido el asunto es uno de los temas de mayor relevancia hoy dia en salud pública. Todas las revistas grandes ( BMJ, Lancet, JAMA , NEJM) se han hecho eco de ello. Especialmente recomendable la información y debate sobre el tema que lleva semanas generando la web de Johns Hopkins y su difusión por Twitter.
    Además queda el debate sobre si éste ha sido un tema vetado en la investiación durante décadas. Al respecto ahi va un articulo muy interesante en JAMA:http://jama.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=1487470#.UNaWDuWSWGM.twitter

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  2. Gracias, Sergio! Muy interesante el artículo. La represión de la investigación científica constituye una barrera enorme a la implementación de programas de prevención en los EEUU.

    Un trozo del artículo en JAMA para quienes les interese:

    "Injury prevention research can have real and lasting effects. Over the last 20 years, the number of Americans dying in motor vehicle crashes has decreased by 31%.1 Deaths from fires and drowning have been reduced even more, by 38% and 52%, respectively.1 This progress was achieved without banning automobiles, swimming pools, or matches. Instead, it came from translating research findings into effective interventions. Given the chance, could researchers achieve similar progress with firearm violence? It will not be possible to find out unless Congress rescinds its moratorium on firearm injury prevention research. " http://jama.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=1487470#.UNaWDuWSWGM.twitter

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  3. Hola Sophia,
    te envio un enlace a una pagina https://bitly.com/que permite reducir el tamaño de las direcciones de paginas web. Como ejemplo asi queda la pagina que referencias en tu entrada http://bit.ly/1325JZe

    Salu2

    Juan Jose Mercader

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