La Crisis de la Innovación: ¿Realidad o Mito?
El Caso de la Industria farmacéutica
No es un titular fatalista a tono con la
crisis financiera mundial sino el producto del análisis de un
muy preconizado fenómeno que se inició con el nuevo milenio, el de la
“crisis de la innovación” en la industria farmacéutica. Pero ¿es esto
cierto?, ¿realmente existe tal crisis?. Recientemente Donald
Light profesor de Medicina Social y Atención Sanitaria Comparativa
en la Universidad de Medicina y Oontología de Nueva Jersey y Joel
Lexchin profesor de Política y Gestión en Salud en la
Universidad de York en Toronto afirmaron que esta podría originarse
por la política de incentivos que premian a las compañías por
desarrollar fármacos con pocas ventajas clínicas sobre los ya existentes.
Las grandes farmacéuticas y sus amigos en el gobierno han afirmado, en
base a sesgadas estadísticas de producción de Nuevas
Entidades Químicas(NCE) y revisiones de prioridad, que la
I+D para nuevos fármacos se
ha estado ralentizando desde 1996, principalmente debido a los onerosos requisitos regulatorios. Con las crecientes dificultades de obtener la aprobación por la
FDA y el incremento de
costos para desarrollo e introducción de un fármaco, el
mantener un margen de beneficios preservaría el flujo de Investigación, el fluido
vital de las compañías farmacéuticas como Pfizer, ya que sin ella peligra la producción de medicamentes para enfermedades como el Parkinson, el
Alzheimer o numerosas enfermedades afirmaba en Forbes en Diciembre pasado el presidente del Galen Institute.
El Mito de la “Crisis de la Innovación”
A inicios de
los 2000, los líderes de las farmacéuticas ya afirmaban
este fenómeno, el 2002 una primera página del Wall
Street Journal señalaba esta sequía innovadora, posteriormente
la Oficina de Cuentas del Gobierno de EEUU señalaba que la
productividad del I+D del sector había declinado. En 2010, Morgan
Stanley afirmaba que los ejecutivos farmacéuticos se veían impotentes
para vencer una década de desalentadores
beneficios en I+D y sería dejar su propia caza de éxitos e
ir a la adquisición de los éxitos realizados por
terceros.
El 2010 la industria farmacéutica estaba en una encrucijada al enfrentar una oleada de expiración de patentes y la carencía de un filón para reemplazar estos productos. Los gastos de I+D se duplicaron entre 1995 y 2006 sin incremento en el descubrimiento de Nuevas Entidades Moleculares NME(ingrediente activo que en ninguna modalidadhabía sido introducido en el mercado), en 2007 la FDA solo aprobó 19 nuevos fármacos su nivel más bajo desde 1983.
Se afirma que esta crisis se debe a la escaza producción de NME que tuvo un repunte en 1996 (al atenderse las solicitudes de aprobación retrasadas). Este decline terminó el 2006, cuando las aprobaciones de nuevas entidades moleculares retornaron a su media anual entre 15 y 25

Ya el 2005 un equipo de Pfizer concluía que la
crisis de la innovación era un mito “que no
era coherente con las verdaderas tasas de innovación de
laindustria farmacéutica” , B. Munos afirmaba en Nature que las compañías “
han
proporcionado innovación a una velocidad constante durante casi
60 años” y los nuevos compuestos biotecnológicos han seguido el mismo
patrón ”en el que
fluctúan las aprobaciones aproximadamente a un constante bajo nivel” ni
las políticas tanto las que obstaculizan (evaluación clínica más
exhaustiva) ni las promotoras de innovación (revisones más rápidas) ni la
revolución biotecnológica mejoraron la tasa de
aprobaciones de nuevas entidades moleculares, no obstante han cambiado las estrategias para
el desarrollo de fármacos contar las historias de
“crisis de innovación” a los políticos y la prensa sirve como un
ardid, una estrategia para atraer una gama de protecciones gubernamentales
para el libre mercado, la competencia de los genéricos

Ya el 2005 un equipo de Pfizer concluía que la
crisis de la innovación era un mito “que no
era coherente con las verdaderas tasas de innovación de
laindustria farmacéutica” , B. Munos afirmaba en Nature que las compañías “
han
proporcionado innovación a una velocidad constante durante casi
60 años” y los nuevos compuestos biotecnológicos han seguido el mismo
patrón ”en el que
fluctúan las aprobaciones aproximadamente a un constante bajo nivel” ni
las políticas tanto las que obstaculizan (evaluación clínica más
exhaustiva) ni las promotoras de innovación (revisones más rápidas) ni la
revolución biotecnológica mejoraron la tasa de
aprobaciones de nuevas entidades moleculares, no obstante han cambiado las estrategias para
el desarrollo de fármacos contar las historias de
“crisis de innovación” a los políticos y la prensa sirve como un
ardid, una estrategia para atraer una gama de protecciones gubernamentales
para el libre mercado, la competencia de los genéricos
Calidad frente a Cantidad: La verdadera Crisis de Innovación
Más relevante
que el número absoluto de nuevos fármacos introducidos en
el mercado es el número de fármacos que representa un avance
terapéutico ya que la industria farmacéutica y sus
analistas miden la innovación en términos de NME y
que la mayoría solo brinda ventajas clínicas menores
sobre los tratamientos ya existentes esta
característica nos invita a remontarnos a la “edad de oro” de la innovación y
así de 218 fármacos aprobados por la FDA
de1978 a 1989, solo
34 (15.6%) fueron considerados como importantes avances terapéuticos.
El reporte Barral sobre nuevos fármacos introducidos
en el mercado a nivel internacional en 1974-1994 concluyó que solo
11% eran terapéutica y famacológicamente innovadores. Revisiones
independientes señalan que desde mediados de los
90s 85-90% de los nuevos fármacos brindan poco o ninguna ventaja
clínica para los pacientes, solo 1/10 medicamentos aprobados ofrecen
beneficios sustanciales a los pacientes y la mayoría de los nuevos fármacos son
variaciones menores de fármacos previos, variaciones que resultan muy rentables
para las compañías farmacéuticas en especial cuando se ofrecen teniendo en cuenta
el
término de patentes de otros fármacos exitosos previos
El incremento en
fármacos clínicamente superiores contrasta con
la revisión del estatus de “prioridad” de Subvención
a 44% de
todos los nuevos fármacos desde 2000 a 2010 las
solicitudes de prioridad de subvención se incrementaron en
1992 aprobación por parte de la FDA de
esas medicinas con revisiones más rápidas. El desarrollo
constante de nuevos fármacos significativamente superiores
incrementa el arsenal terapéutico del
que se benefician millones de pacientes. pero aquí
yace la real crisis de la innovación: La I+D farmacéutica
produce variaciones menores de fármacos ya existentes, y en
las mediciones clínicas la mayoría de los
nuevos fármacos resultan no ser superiores.
Las farmacéuticas resaltan su inversión
para descubrir nuevos fármacos, pero poco se destina a investigación. Datos
de la Fundación nacional de Ciencia de los Estados
Unidos, y reportes del gobierno indican lo
destinado es solo 1.3% de sus beneficios de NME en investigación
básica para descubrir nuevas moléculas. Más de 4/5 de los fondos
para investigación en nuevos fármacos y vacunas
provienen de fuentes públicas.
Se
critica el reporte del centro Tufts de que el costo
del descubrimiento de nuevos fármaco es actualmente de 1300
millones de USD. La mitad de ese total
proviene del calcular cuanta ganancia se habría producido si el
dinero invertido en un índice de financiamiento
de compañías farmacéuticas se hubiese incrementado
11% al año, durante 15 años. La mitad de los otros 650
millones de USD la pagan los contribuyentes a través de deducciones
y créditos de las compañías, llevando el cálculo a 1/4 de los 1300
millones de USD es decir 330 millones de USD. Los
autores del estudio de Tufts reportan que su cálculo
se hizo sobre el quinto más costoso de los fármacos (3.44
veces más costosos que el promedio) reduciendo
el cálculo a 90 millones de USD. La mediana de los costos eran 1/3
menores que el promedio, o 60 millones. El
descomponer el análisis de otros elementos encarecedores
reduciría aún más el cálculo de los costos.Modelo de Negocio Oculto
¿Cómo se
llega a una situación en la
que aparentemente se gasta tanto en I+D, y done más
aún solo 1 de 10 medicinas recientemente aprobadas beneficia sustancialmente a los
pacientes? El calificativo de “ser mejor que el placebo”, o
de “no ser inferior a un comparador”, permiten la
aprobación de medicinas que pueden ser menos efectivas o
seguras que las existentes por ej el rofecoxib(vioxx), la
rosiglitazona(Avandia), gatifloxacino(Teguin), y drotrecogina alfa(Xigris). Los departamentos de relaciones
públicas y asociaciones comerciales de
las farmacéuticas generan historias acerca de la denominada
“crisis de innovación”, el papel
clave de los fármacos exitosos, y la crisis creada
por el “desfiladero de las patentes” , y
que materializan el modelo oculto de negocio de las farmaceuticas
llevando estas variaciones mínimas a convertirlas en grandes éxitos de
mercado.
Kalman Applbaum indica que las compañías usan “la
administración de ensayos clínicos, publicación de investigación, presiones
regulatorias, la educación de médico y de pacientes,
políticas de precios de medicamentos, publicidad, y la promoción de
uso” para crear distintos perfiles de marketing y fidelidad
a una marca para sus productos terapéuticamente similares. Las ventas de
estos fármacos generan ganancias constantes a través de las subidas y bajadas
de los grandes éxitos que quedan sin la
protección de las patentes. Por
ejemplo aunque Pfizer perdió mercado
exclusivamente para la atorvastatina, venlafaxina, y otros rentables productos
en 2011, los beneficios permanecieron constantes en
comparación con el 2010, y el ingreso neto se
elevó en 21%, sostiene también que el marketing se ha
convertido en el “(verdadero) enemigo de la innovación.” Esta
perspectiva explica porque las compañías piensan
que vale la pena pagar no solo para evaluar nuevos fármacos sino
también para miles de ensayos de los fármacos existentes
a fin de obtener la aprobación para las nuevas indicaciones y
expandir el mercado.
Esta estrategia corporativa
funciona debido a que los departamentos de
marketing y las grandes redes de líderes clínicos patrocinados tienen éxito
en persuadir a
los médicos a prescribir los nuevos productos como el caso de la
gabapentina. Un análisis de gastos
farmacéuticos del Canadá halló que 80% del incremento del
presupuesto para fármacos se gasta en nuevas medicinas
con pocos nuevos beneficios. Estos incluían nuevos
fármacos para hipertensión, para trastornos gastrointestinales y para controlar los
niveles de colesterol incluyendo la atorvastatina, la quinta estatina
en el mercado canadiense.
Alimentando
el Mito de la
Insostenibilidad del I+D
Todo este montaje de prensa y
relaciones públicas sumado a la real crisis financiera
internacional con recortes presupuestarios en los
istemas sanitarios nacionales hacen que
"evidencias" que afirman que “Más de 4/5 de los fondos de I+D básica
para nuevos fármacos y vacunas provienen de fuentes públicas” hacen
temer que un recorte en fondos públicos para investigación básica constituiría
una amenaza en la innovación en medicamentos. Efectivamente los costos I+D se han incrementado
significativamente para las farmacéuticas en un estimado de 34200 millones de
USD (entre 1995-2010) pero igualmente los ingresos se han incrementado
rápidamente (unos 200400 millones de USD en el mismo periodo). Las
compañías exageran los costos de desarrollo enfocándose en sus incrementos de
costos auto reportados y no mencionan su extraordinarios ingresos, los
beneficios netos después de descontar impuestos continúan siendo
consistentemente más elevados que los beneficios para las otras 500 compañías
de Fortune.
A seguir sembrando crisis en la
investigación farmacéutica
Resumiendo este análisis en 5 puntos
1. El número de nuevo fármacos autorizados continua estando
en el rango promedio a largo plazo de 15-25 años.
2. 85-90% de los nuevos
productos durante los últimos 50 años han proporcionado
pocos beneficios y más bien riesgos considerables.
3. La industria farmacéutica dedica la
mayor parte de los fondos para desarrollar variaciones menores de éxitos
previos que producen un flujo constante de beneficios
4. La enorme promoción de estos fármacos
contribuye al sobreuso y explica hasta un 80% del incremento del
gasto en fármacos de un país como Canadá.
5. Los cálculos sobrestimados del costo promedio de I+D
se usan para presionar por más protección contra la
competencia del libre mercado.
Queda claro que la industria farmaceutica mueve
estrategicamente sus hilos para proteger sus intereses, generar especulación,
"presionando" para llenarse de beneficios legislativos
proteccionistas frente a la liberalización del mercado con genéricos,
prolongando las mejores condiciones para seguir disfrutando por más tiempo de
beneficios económicos, contar con apoyos presupuestarios gubernamentales
para financiar su I+D y rentabilizar pese a lo que afirmen la introducción
de versiones modificadas de fármacos exitosos previos. En
este sentido la industria farmacéutica y el sistema que se
nutre de ella han de seguir de generando, alimentando,
vendiendo y en suma seguir sembrando crisis para
seguir cosechando beneficios.
LAMR








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