jueves, 7 de marzo de 2013

“Adicciones 2.0” (Nótese las comillas)


Información sobre los problemas que genera el tabaquismo sobre la salud ya es bien conocida; recientemente se ha oído sobre "alternativas innovadoras" para reducir estos problemas, así llega la información sobre el llamado cigarrillo electrónico, el e-cigarette.

¿Qué es el cigarrillo electrónico?

http://www.theoutlet.es

Es un pequeño aparato electrónico con apariencia similar a la de un cigarrillo tradicional, sin embargo entre las características que se usan para su promoción se indica que estos carecen de las sustancias nocivas que tiene el cigarrillo tradicional. Estos e-cigarettes traen pequeños paquetes de nicotina (recargas intercambiables), se dice que la recarga más alta de estos cigarrillos electrónicos sería una quinta parte de la nicotina que se encuentra en un cigarrillo tradicional. Un cigarrillo tradicional tiene aproximadamente 0.7 mg de nicotina, un cigarrillo electrónico tiene 0.16 mg.

El tabaquismo es conocido como un problema de salud pública, ya que el uso de productos de tabaco se ha relacionado con el desarrollo de 29 enfermedades, estas representan una alta proporción de la mortalidad y morbilidad en el mundo.

Una página comercial que vende estos productos y afirma tener “noticias imparciales sobre los cigarrillos electrónicos” (nótese las comillas) muestra este mensaje:



Sin embargo después de una revisión de artículos científicos la información que obtenemos indica que aún no se dispone de suficientes datos como para afirmar que estos cigarrillos son beneficiosos durante el proceso de deshabituación tabáquica.

La historia del cigarrillo electrónico tiene un origen de intención de innovación saludable. Fue en el año 2003 que apareció en Hong Kong (otras fuentes dicen que tiene origen neerlandés). El creador de este producto tuvo la idea de elaborar un artefacto que permita a las personas la posibilidad de dejar de fumar sin renunciar al acto mismo de “fumar”, y tener la opción de regular conscientemente la cantidad de nicotina, paso a paso hasta dejar de consumirlo.

Ahora uno se pregunta: ¿Y si éste ingenio se usara para crear sustitutos para otras drogas?


Y así fue, ya existen las llamadas "drogas digitales", en 2007 se lanzó a la venta el I-Doser. Básicamente es una aplicación para computadora, este programa supuestamente ayudaría a “alcanzar los efectos que producen algunas drogas, mediante el uso de pulsos binaurales” (nótese las comillas).

Es decir, uno se coloca los auriculares y se pone a escuchar unos extraños sonidos que producirían en el cerebro el mismo efecto de diferentes drogas (marihuana, éxtasis, cocaína, etc.). Este producto es relativamente nuevo, y si bien hay gente que afirma que al usarlo ha sentido el efecto de estas drogas hay otras que no sienten tal efecto. Ya ha surgido la duda si el uso de este producto serviría como apoyo para las personas que intentan dejar las adicciones.


A pesar de que se carecen de estudios que demuestren consecuencias reales del uso de las drogas digitales, expertos advierten que si se presenta comportamiento compulsivo por descargarlas y se siente cada vez más la necesidad física o psicológica de escucharlas la mayor parte del día, se puede llegar a peligrosos estados alterados de conciencia.

El creciente interés que genera este producto es preocupante, solo basta ver la cantidad de gente que pregunta sobre él en diferentes foros web.

http://i-doserdoses.blogspot.com.es/

Sin embargo, tanto con el I-Doser como con el cigarrillo electrónico hay que reconocer que representan un riesgo. Se puede justificar que su “intención puede ser la mejor” (nótese las comillas) al indicar que pueden ser usados para mejorar el éxito en los procesos de deshabituación. No obstante la imagen comercial que se da a estos productos logra el efecto contrario, ya que así de inofensivos como los presentan sirven para generar la curiosidad de personas que, por esta curiosidad, pueden estar adentrándose en el consumo de sustancias adictivas.

Se debe comprender que el uso de estas tecnologías no convencionales puede implicar riesgos aún desconocidos.

También hay que resaltar el obvio carácter comercial de la información de estos productos. Tan solo basta observar que la mayoría de las páginas web que brindan información sobre los “efectos benéficos” (nótese las comillas) a la vez ofrecen la venta de estos productos y son patrocinadas por las industrias.

En estos casos hay que recordar que no hay mejor método para dejar una adicción que el interés, la voluntad y la iniciativa propia (sin comillas).









2 comentarios:

  1. El tan sonado CONTEXTO (en nuestras clases diarias), hace parte fundamental en el momento de analizar este tipo de adicciones y claramente ni el cigarrillo electrónico, ni las otras aplicaciones lo han tenido en cuenta.
    Les quiero contar que sin estarla buscando, encontré la tienda acá en Granada que vende los cigarrillos electrónicos...el que quiera dejar de fumar podría intentarlo y reportar su propia experiencia!

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  2. Muy interesante tu post, Alejandro. Me llama la atención el uso de la música en iDoser, aunque estoy de acuerdo que en este caso el resultado es bastante dudoso! He vuelto a leer tu post porque recién encontré un estudio científico sobre terapias con tonos musicales para una variedad de trastornos mentales. Aquí tienes la enlace si te interesa: http://bbc.in/XPz5q4

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