viernes, 8 de marzo de 2013

COME SANO Y ESPERA EL PATATÚS

“Dios ha hecho los alimentos y el diablo, la sal y las salsas”. James Joyce

Hace unos días pude ver en televisión la nueva campaña de Coca cola light. Como ya es habitual es un anuncio excelente, dinámico, entretenido, se apoya en un tema tan actual de preocupación como son los hábitos de vida saludables y, por tanto, se hace fácilmente con la gente. De ahí que decida usarlo como contenido de este post, por la innovación en salud que supone este cambio de conductas, este cambio social hacia una vida saludable.




Como buena impaciente y mala catadora de vinos, yo saboreo en el segundo sorbito , así que en la siguiente pausa publicitaria me surgieron las dudas. Vamos a ver: ¿me están haciendo creer que una bebida azucarada, “o no”, es sana?, ¿Qué una bebida carbonatada con el puñadito de varios colorantes y conservantes que contiene, dependiendo del país autorizados “o no”, es sana?... ¡Uy, esto lo tengo que ver bien! Y nada mejor que una pelí de Antena 3 para hacer realidad mis deseos. 

Ya con el colmillo afilado y las neuronas atentas para un visionado crítico me terminé de escandalizar por las varias incongruencias y mensajes dobles que contiene. Os explico lo que yo entiendo y ojalá lo veais de otra manera para así poder discutirlo y modificar mi opinión.

El primer mensaje me es difícil de analizar: el agua es muy sana y hay que beber mucha, pero en exceso es mala (supongo que se basarán en la potomanía porque en otras enfermedades la polidipsia aparece como mecanismo de compensación). No te preocupes que para no tener que beber tanta agua, por si es malo, están los refrescos, que contienen más de un 85% de agua y algunos no contienen azúcar. Y yo me pregunto… ¿me están haciendo creer que un refresco es más sano que el agua?

Mi segundo conflicto: en la primera mitad del anuncio aparece un subtítulo que recomienda actividad física diaria y una web como aval www.habitosdevidasaludables.com sobre un plan que han creado en colaboración la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y la Fundación Alimentum (y al que se adhieren empresas principalmente de refrescos, bollería industrial, embutidos, chocolates y comida preparada, ¡óle!, ¡me parto!... "o no" pues también es de valorar el esfuerzo de algunas de estas empresas por la salud como bajar los niveles de sal y grasas de sus productos). Perdón, retomo el hilo. Hasta ahí más o menos bien, pero a partir de que el “prota” se pone la boa y el pie de página desaparece entramos en una caricatura en la cual el mensaje se desvirtúa echándolo por tierra hasta llegar al slogan “¿Harás caso a tooodo lo que se dice?” y yo me pregunto… ¿acaban de mandar a tomar viento las anteriores recomendaciones de vida saludable?

Tercera duda y colofón: tras un ritmo frenético, la carita de ansiedad por no poder con todo y con miedo a que le dé un patatús el muchacho se tira por un precipicio. (¡Está el patio para escenitas así como liberación de los agobios! Que yo ya llevo dos suicidios cercanos en lo que va de año, voy servida, y aunque el centro del anuncio claramente no va por ahí no descarto que otros más también lo asocien) Uy. Me centro de nuevo. Simplemente se muestra una conducta de riesgo, como si fuera un deporte, aunque no haya arnés ni cuerda alguna, seguro de su recogida por el helicóptero (casi pagaría por ver el making off). Así que al colega seguir hábitos saludables le crea estrés y realizar una actividad de riesgo le relaja (bueno, sí, todos hemos tenido un “postsubidón” de adrenalina alguna vez) pero de nuevo un doble mensaje. Y para terminar tenemos el ya conocido slogan anti-sano y un sub-slogan sano: “hidratando al mundo desde 1886” y ahora yo me pregunto… ¿estaremos ya todos tan esquizos como para tragar con gusto y alegría este anuncio sin analizar?

Está claro que nada como como un buen equipo de publicistas para saber por dónde van el interés y el pulso social y que esta compañía puede tener a los mejores. 

Está claro que hoy existe un gran interés por los hábitos saludables incluida la alimentación. Prueba de ello es el resurgir de los productos lights, la incorporación de ingredientes con intención de aumentar el nivel de salud de quien los toma (aloe, té verde, bayas de goji, nueces, stevia, etc.) o los nuevos alimentos funcionales  orientados directamente hacia patologías concretas como la hipertensión o la hipercolesterolemia.

Pero... ¿cómo me aclaro yo con este anuncio?

Un beso. MJO. 

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. la propaganda en ocasiones es como ponerle a un santo dos pistolas. Mantengamos las distancias.
    http://www.youtube.com/watch?v=MkmDnXe_I1w

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, muy apropiado!!
      Gracias por recordarme la cancioncilla.

      Eliminar